martes, 29 de enero de 2019

Furia de Titanes



La respuesta a las series de Marvel/Netflix por parte de DC Entertainment se tardó en llegar, pero creemos que llegó de una manera muy efectiva. Titanes (Titans) se estrenó el pasado septiembre en el canal de streaming DC Universe (desgraciadamente sólo para Estados Unidos), pero llegó a Latinoamérica desde el 18 de enero pasado gracias al convenio que Warner realizó con Netflix.


 Para quienes no lo saben, los Titanes o los Teen Titans, como se les conoció popularmente durante muchos años, son los héroes más jóvenes de DC Comics. En un principio, el grupo reunía a los sidekicks o ayudantes de los héroes adultos. Los Teen Titans aparecieron por primera vez como equipo oficial en el título The Brave and the Bold #60 (1965) y el equipo original estaba formado por Robin, Kid Flash, Aqualad y Wonder Girl. Tras obtener su propio título y con varios personajes más que se unieron al equipo, en los años 80 los Titanes alcanzan su máximo esplendor bajo la pluma de Marv Wolfman y el dibujo de George Perez. Ellos lanzan el título The New Teen Titans en agosto de 1980 y el equipo estaba formado por Robin, Kid Flash, Wonder Girl y las nuevas adquisiciones que no eran contrapartes juveniles de superhéroes adultos: Starfire, Changeling (antes Beast Boy), Raven y Cyborg. Esta etapa de los Titanes, que duró hasta bien entrados los años 90, se distinguió por historias más oscuras y con más matices que las que el equipo tuvo en los 60 y 70. Wolfman y el detallado dibujo y narrativa de Perez son los responsables de las tramas y los personajes que continúan siendo una influencia, tanto para las caricaturas como por supuesto, para la serie. Por ejemplo, ellos deciden que Dick Grayson le diga adiós a Robin y hola a Nightwing; son también los creadores de una de las historias emblemáticas de la época: The Judas Contract, donde se introduce por primera vez al personaje de Deathstroke, quien ahora es uno de los villanos más importantes del universo DC. Por supuesto, son la principal influencia de la historia que vimos en la primera
temporada de la serie Titanes.

La serie retoma la primera historia de The New Teen Titans, donde Raven se dedicaba a reunir a los que serían integrantes del nuevo grupo, pero la retuerce a su propio estilo. Aquí los miembros sí se unirán a causa de Raven, pero no porque ella esté haciéndolo a propósito. Los personajes son presentados sin prisa, sólo dejando ver lo suficiente para enganchar al espectador, el cual lo hará esté familiarizado con los personajes desde antes o no.
La elección del reparto es impecable (Hawk & Dove parecen salidos tal cual de las páginas de su cómic), no hay un solo elemento que parezca fuera de lugar; la acción en cada episodio está perfectamente dosificada, así como el suspenso que se establece en ellos. El producto final resulta ser toda una sorpresa, sobre todo si tomamos en cuenta que los showrrunners de la serie son Akiva Goldsman, tristemente célebre entre los fans de cómics por ser el guionista de Batman & Robin; Greg Berlanti, el productor principal del arrowverso y Geoff Johns, director creativo de DC Entertainment, que aunque ha logrado revivir exitosamente a muchos personajes en las páginas de los cómics, su paso como productor de TV y cine ha dejado mucho qué desear.
Pues como dicen por ahí, dos negativos (en este caso, tres) dan como resultado un positivo: Goldsman parece haber avanzado mucho en la lectura de cómics desde los días de la nefasta película con George Clooney; Berlanti está muy contenido, no cae en las ligerezas de su arrowverso y sí cuida mucho de que esta serie tenga los tonos oscuros necesarios para poder competir en el amplio panorama de las series streaming. Por su parte, podemos decir que Johns hace una minuciosa labor de historiador de los cómics para evitar caer en cualquier exceso y para colocar los easter eggs que tanto encantan a los fans.
Quedan aún algunos baches, por ejemplo, ¿por qué las series que se hacen actualmente del universo DC insisten en tratar elementos de Batman, incluso hablar de él, pero nunca meten a Batman? El problema es más grave cuando hay series que tienen a Batman como motivo central y que buscan hacer de todo para impedir su aparición, como Gotham.
DC Entertainment seguirá además el camino marcado por las series de Marvel/Netflix y aprovecha un capítulo de Titanes para presentar al equipo protagonista de su próxima serie: Doom Patrol. Ojalá y que se decidan pronto a presentar a Batman en Titanes, para que luego éste pueda tener su serie en la misma tónica.
Así, Titanes se gana 4.5 de 5 estrellas por irrumpir como una visión oscura y refrescante a la vez, ya que es un respiro del resto de las flojonas series de Berlanti; y plasma la primera jugada del que será ahora el mayor oponente de Marvel/Netflix.

lunes, 5 de octubre de 2015

#Inktober Día cuatro

Lápices: Daniel Fuentes del Río.  Tintas: yo mero.


Ignoro si se podía entintar los lápices de otra persona, pero cuando vi este dibujo a lápiz hecho por mi hijo Daniel, pensé que sería buena idea para el #Inktober.

Mi buen amigo David Cándido me comentó que no había regla que impidiera entintar el trabajo de alguien más, porque el chiste es que el material tenía que ser original y personal. Y bueno, qué más personal y original que entintar el dibujo de mi hijo.

jueves, 1 de octubre de 2015

Le entraremos al #Inktober

El caricaturista e ilustrador Jake Parker creó el reto Inktober en el 2009 como una manera de mejorar su destreza en el dibujo y para formarse un hábito de trabajo.
Actualmente, muchos artistas hacen el reto de Inktober, que consiste en hacer un dibujo con tinta al dia, durante el mes de octubre, y subir dicho dibujo a las redes sociales que cada quien posea (página de Facebook, Twitter, Instagram,Pinterest, blog,etc. etc. Por supuesto, con el hashtag #Inktober.

No se tiene que ser dibujante profesional ni nada por el estilo para aceptar el reto. Sólo es cuestión de tomar papel y plumas. Se vale hacer el dibujo a lápiz primero como guía.
Y ni siquiera tiene que ser forzosamente cada día de octubre, puede ser cada tres días, o cada semana. El chiste es que se haga de forma constante.

Así que en memoria de mi época de oro de caricaturista, subiré aquí lo que mi oxidada plumilla vomite.


¡Vamos pues!


viernes, 15 de mayo de 2015

El diablo de Hell's Kitchen


Normalmente no me gusta sonar como viejito y salir con que “en mich tiempoch todo era mejor”. Ni que no hay mejor época que los ochenta. Pero la evidencia es palpable: la mejor época de los cómics fue dicha década. Al menos de el cómic estadounidense por muchos elementos que no tiene caso mencionar aquí (eso ya dará para otro post).
En esta época, Frank Miller, un joven creador se hizo cargo de Daredevil, un título que se acercaba peligrosamente a su cancelación. Miller empezó como dibujante del superhéroe y luego pasó a ser coguionista (junto con Roger McKenzie), para más adelante hacerse cargo del guión y dibujo. Su aportación gráfica es grande, pero lo que nos atañe aquí es la aportación que Miller hizo al personaje a través de sus oscuras historias.
Kingpin, el némesis de Daredevil.
El historietista colocó a Daredevil en el lugar del antihéroe y del vigilante. Sus historias entraron en la categoría del crimen urbano, con un dejo de novela negra. Miller convirtió a Kingpin, un villano menor introducido en las páginas de Spider-Man, en el némesis de Daredevil y lo convirtió en uno de los antagonistas más importantes del universo Marvel.
Por supuesto, sobra decir que Miller salvó de la cancelación a Daredevil. La tonalidad noir de sus historias sigue marcando el camino a seguir tanto para las recientes aventuras del héroe en las páginas del cómic, como para la nueva serie de TV transmitida recientemente por Netflix.
Con la clara influencia oscura y violenta de Frank Miller, la serie Daredevil establece cómo el hampa domina el barrio de Hell’s Kitchen en Nueva York.  Drogas, tráfico de personas, asaltos y demás asuntos criminales parecen apuntar a que hay una sola cabeza a cargo de todo. En medio de todo esto, un misterioso enmascarado vestido de color negro golpea, como en una guerra de guerrillas, distintos blancos de el bajo mundo. Y no lo decimos sólo por metáfora, literalmente este justiciero muele a golpes a cada escoria criminal. Al mismo tiempo, un par de jóvenes abogados acaban de establecer un pequeño buffet. No son como el resto de los leguleyos, al menos uno de ellos pretende en realidad dar la mano siempre al inocente. Se trata de el ciego Matt Murdock (Charlie Cox) y Franklin Foggy Nelson (Elden Henson). Por supuesto, es el idealista Murdock quien lleva la doble vida de vigilante por las noches.

jueves, 16 de abril de 2015

Eso o la insoportable levedad de flotar


En muchos círculos intelectualoides se considera a Stephen King como un autor “de best-sellers”; peor aún, “de terror”. Así, con esas comillas despectivas. Y claro, algunas adaptaciones cinematográficas de sus libros no han ayudado a mejorar su imagen.
En fin, esos calificativos injustos no puede haberlos acuñado más que alguien que jamás lo ha leído.
Por supuesto, Stephen King sí es un autor de terror, pero él escribe sobre el miedo que va más allá del provocado por un monstruo o un espectro (que sí los hay).
Distintas ediciones de Eso.
En su libro Eso (It), que quien esto escribe descubrió de forma tardía en su vida, el verdadero terror no está en el terrible payaso de Derry, ni en el Hombre lobo, ni en un putrefacto leproso. El terror se arraiga en lo más profundo del sueño norteamericano: en la ignorancia, la mojigatería, la violencia intrafamiliar, el abandono a los niños. Todos estos elementos, y muchos más, con los cuales King creció y vio de primera mano, dan como resultado el surgimiento de un ente que, en el clímax del libro, resulta tener claras influencias de H. P. Lovecraft.
En el pueblo de Derry ha habido asesinatos de niños desde tiempos inmemoriales, el culpable parece ser una especie de “payaso vampiro”, pero nadie se da cuenta. Ninguna persona, especialmente aquellos que han vivido en el pueblo toda su vida, es capaz de ver que, aún con pruebas documentales y por lo menos desde la Guerra Civil, el mismo payaso se aparece cada vez que hay un hecho especialmente violento en Derry. Que hay un ciclo de asesinatos de infantes que dura un año y medio cada 25 o 27 años y que siempre está el payaso ahí.
De manera magistral, King nos lleva a distintas épocas, ya sea para darnos la historia de la violencia en Derry, ya para mostrarnos el último y penúltimo ciclo de la muerte del payaso Pennywise, estos últimos a través de los ojos de los siete protagonistas y su enfrentamiento con el monstruo durante su niñez y 27 años después. Empero, King no hace un relato lineal, intercala a la perfección cada tiempo de la historia para conseguir sumirnos en un muy placentero terror.
King tiene la particularidad de mirar en el lado oscuro del sueño norteamericano, que es en donde los monstruos y otros terrores indecibles encuentran un perfecto caldo de cultivo. De ahí surgen los espeluznantes monstruos que pueblan sus historias.

lunes, 7 de abril de 2014

Mis diez portadas favoritas de Batman

Recientemente, y porque este es el año en que Batman cumple su 75 aniversario, el sitio Comic Book Resources lanzó una encuesta entre los lectores para ver cuáles eran las 75 portadas favoritas del Hombre Murciélago.
Bueno, yo aprovecho la celebración y presento mis diez portadas favoritas del detective. Debo decir que aunque trato de respetar los parámetros establecidos en un post anterior, o sea, que la portada debe ser atractiva por sí misma y aunque debe dar un breve esbozo de lo que será la historia interior, la portada debe contar una historia pequeña; mi elección es mayormente subjetiva y arbitraria.
Escogí portadas que verdaderamente me impactaron a lo largo de mi vida, y por lo tanto, casi todas son de la época de los 70 y 80. En fin, sin más preámbulos, pasemos al conteo:
  


10. Detective Comics #241
Año: 1956
Artista: Sheldon Moldoff.
Esta portada la tomé como representativa de la era macartista en el cómic norteamericano. Con el fin de subsistir, los editores de DC tuvieron que darle a Batman un giro menos oscuro con historias ingenuas, si se les puede llamar así; pero también salpicadas por la paranoia norteamericana de la postguerra.

martes, 31 de diciembre de 2013

Predicciones para el 2014 (muajája)

En la foto, Psychic Sally, antigua consultora en asuntos
paranormales de la Princesa Diana, comunicadora (en
medios electrónicos y con los muertos) y bueno, en suma,
vividora profesional.


Los que han leído este humilde blog anteriormente (tomando en cuenta que hay un post cada dos años), saben que estamos en contra de charlatanes que se hacen llamar videntes y/o clarividentes.
Estos pueden timar incautos con libros, artículos o colaboraciones en radio, TV, o internet, acerca de supuestas predicciones que hacen para el año venidero.
Por ello, aquí presento, totalmente gratis, las predicciones para el 2014 que vinieron a mí tras sesudas epifanías (básicamente, con echarle un ojo al periódico seguido). Así que, para el 2014:

jueves, 1 de agosto de 2013

La última Cinemanía

Tal vez suene a cliché, pero cuando era niño, la película Superman (1978) se convirtió en un momento definitorio para mí. Desde antes de que la película se estrenara en cine, las fotos que circulaban por ahí me hicieron interesarme en ella y en el personaje. Supongo que por ese motivo pasaron la serie estelarizada por George Reeves en la tele. Sí, aquella donde el doblaje tenía acento latinoamericano y “Súperman” lo acentuaban en la u. Por supuesto, pronto la serie se convirtió en insuficiente para mí y entonces empecé a pedir a mis papás que me compraran los “cuentos” de Superman de Editorial Novaro, pero esa es historia para otro post.

En fin, el ver la película sólo comprobó que tanto el cine como Superman (léase cómics) siempre formarían parte de lo más profundo de mi ser.
Desde entonces me gustó ver cuánta película podía, si iba a haber algún estreno, yo trataba de saber lo que más podía de éste, todo de una manera muy primitiva por supuesto, porque no había realmente medios especializados y la información que ofrecía la televisión al respecto no llenaba mis expectativas. Claro, ni aún en mis sueños más fumados, imaginé jamás que me dedicaría a especializarme en cine y cómics, ni siquiera cuando entré a estudiar la carrera de Periodismo, ni mucho menos que en algún momento podría vivir de ello.

Durante los estudios de Periodismo, me había iniciado también como caricaturista, pero mi camino laboral se fue haciendo cada vez más inestable e insostenible. En el lejano 1998 ya estaba por tirar la toalla de la caricatura, cuando fui a las oficinas de Cinemanía, que en aquel entonces estaban en Andrés Bello #47, enfrente del Auditorio Nacional. Me recibió Paco Cuevas y vio las porquerías que yo llevaba para demostrar que en Cinemanía podía hacer la caricatura de algún actor o director, y también ilustrar artículos o una que otra sección; muy al estilo de las ilustraciones de la revista Entertainment Weekly (según yo, claro). Y para mi sorpresa, mis caricaturas encontraron su lugarcito en la publicación.

miércoles, 2 de junio de 2010

Detectives Písquicos


No creo en fantasmas, ovnis, ni demás fenómenos llamados paranormales. Sin embargo, me gusta mucho la ciencia ficción y el terror; pero particularmente me encantan los relatos de fantasmas, especialmente aquellos contados de primera o segunda mano. Naturalmente, yo en mi cabecita loca me pongo a buscar alguna explicación lógica para el fenómeno que acabo de escuchar. Claro, los mejores relatos son aquellos a los que no encuentro explicación alguna. Tranquilos, sería incapaz de burlarme de alguien que me brinde su confianza contándome alguna experiencia, pero mi sentido sardónico no se detendrá si algún charlatán en TV, con imágenes de fotos o video que cualquiera con una PC de medio pelo puede hacer, pretende convencerme de que los fantasmas/aliens/ufos/entes/duendes existen.
Y bueno, siempre me gustó mucho leer estos casos, particularmente en los libros que publica el Reader’s Digest. De niño devoré títulos como Los poderes desconocidos, Inverosímil y otros. Claro, después de mucho leer te das cuenta de que se repite mucho el siguiente machote:

miércoles, 28 de abril de 2010

Música para pensar


No, no es de esto de lo que pensaba escribir, pero sucede que estas últimas semanas me he estado reencontrando con la parte de mí que ama la música. Como ya se me pasó la edad de ir a cuanto concierto hay (y tomando en cuenta que un boleto te sale en lo mismo que te cobraría el artista por ir a tu casa a cantarte Las mañanitas), actualmente disfruto de sentarme a escuchar distintas canciones.
Es curioso, porque cuando alguien me pregunta qué música me gusta, nunca sé qué contestar. Y es que estoy en búsqueda constante de algo que me guste, y, juro que no es pose, de preferencia algo que no sea del mainstream. Así es desde que era niño, claro que en aquel entonces no lo racionalizaba así, sólo tenía claro que me cagaba Timbiriche y no me explicaba porqué enloquecía a las niñas/adolescentes y, peor aún, a los niños/adolescentes. No sabía que el trabajo de los compositores mediocres consistía en encontrar dos o tres frases combinadas con dos o tres acordes pegajositos.
La búsqueda musical inició en mi infancia con las canciones de los cuentos de Walt Disney, tuve mi etapa oscura de las canciones de El chavo y el Chapulín Colorado, luego pasé por estaciones de radio como La pantera y Radio Éxitos. Después Stereo Amistad y luego tuve una especie de vacío que llené con los scores (aunque en aquel entonces sólo se llamaban soundtracks) de las películas; los cuales me siguen gustando mucho.

viernes, 16 de abril de 2010

Así que esta es mi vida (más o menos)


No cabe duda que la vida es como la rueda de la fortuna. Yo nunca tuve como plan de vida trabajar en una revista de cine, cubrir películas que se estrenan, visitas al set, etc. etc., a pesar de que el cine me ha gustado toda mi vida; y eso que soy el típico geek que acumula datos, fechas y cifras que son inútiles para quien no escriba de cine diario. En realidad, mi idea era ser caricaturista, o dibujante de cómics y últimamente argumentista de los mismos, ¡y vivir de eso! No se rían.
De hecho, estudié la carrera de periodismo porque creí que eso me ayudaría a abrirme las puertas al mundo de los poderosos cartonistas políticos (como diría Falcón en un cartón de La Croqueta). No me fui difícil estudiar la carrera porque, al contrario de muchos imberbes de antes y ahora, me gusta estar informado, me gusta leer y creo que se me da fácil la escritura.
Lo que sí me costó trabajo fue tratar de sobrevivir de la caricatura, fui caricaturista por diez años en distintos medios pero después de ese tiempo me di cuenta que no salía para la papa y de que ser una caca grande todavía estaba muy lejos de mi alcance (no culpo a todos menos yo, ni al destino, el mundo cruel o la mafia de la caricatura; reconozco mis limitaciones como dibujante). Así que decidí aprovechar la coucheada de mi mujer, que tenía ya bastante experiencia en conocido diario nacional, y que yo acababa de empezar a hacer ilustraciones en la revista de cine de la que hablo para ir empezando a escribir.

sábado, 9 de enero de 2010

Mis portadas Marvel

Prólogo: Múltiples actividades y actitud derrotista (pa’que más que la verdad) me han hecho tener abandonado su humilde bló, que hasta su primer aniversario cumplió ya y como el perro. En fin, eso me hace recurrir al viejo truco de rescatar textos del pasado, aunque sea nomás para sacudir las telarañas virtuales. Este fue publicado en la anterior etapa de Paiki, con motivo de los 70 años y las mejores portadas de la Marvel Comics. Así que, los que llegaron a leerlo pueden recetárselo otra vez y los que no, pues opinen ustedes. Va:
La Marvel Comics está tirando la casa por la ventana esta semana. Como saben, se celebran 70 años desde que apareció el primer comic de esta casa editorial (entonces Timely Comics). Por este motivo, la Marvel estuvo haciendo una encuesta online para saber, entre los lectores, cuáles eran las 70 mejores portadas en igual número de años.
El resultado final pueden verlo aquí. Creo que los votantes no tomaron en cuenta lo que realmente sinifica una portada y se dejaron llevar más por sus personajes favoritos o dibujantes favoritos o por historias o ediciones que fueron importante por cualquier otra razón (el primer traje alien del Araña, la muerte de Elektra, la muerte de Fénix,).
Una portada debe ser impactante por sí misma, su arte y diseño debe llamar la atención del lector únicamente por el mensaje que está enviando en ese momento; independientemente de si el interior del comic va a cambiar la historia del personaje o la continuidad Marvel para siempre. El dibujo y el texto (que puede no estar) deben ser lo suficientemente contundente para dejar una impresión en el lector, debe tener el atractivo necesario para que éste quiera conocer el interior del comic; y al mismo tiempo no convertirse en spoiler del interior. O tal vez no, después de todo, cuántas portadas hemos visto con la leyenda “esta escena no aparece en este comic”.
Basándome en este concepto (y aunque nadie me lo pidió) presento diez de las portadas Marvel que me llegaron a impactar en su momento. Aclaro de una vez que es una lista subjetiva y como fui muy impresionable cuando era un joven lector, la mayoría son de 1990 para atrás. Así que salen sin ningún orden particular:




Amazing Spider-Man #39
Había pensado en poner la portada de uno de los primeros números del ASM donde el Doctor Octopus está desenmascarando al Hombre Araña. Pero ésta le ganó por impacto: Peter Parker… ¡no! El Hombre Araña es remolcado por uno de sus más odiados enemigos. ¿Cómo es posible? No olvidemos que en esta época la identidad del héroe sí era un secreto. No como ahora, en que la única que no lo sabe es la idiota de la tía May.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Breves laborales


Consciente de que su trabajo pendía de un hilo, decidió que no se iría de ese caprichoso corporativo sin sacarles una computadora. Pensó que el robo hormiga era la mejor opción, por lo que ese día se llevó a su casa la tecla Ñ.


* * *

Se conocieron trabajando en el mismo proyecto, pronto se enamoraron. Tras verse de lunes a viernes de 9:00 a 6:00 durante dos años, se casaron. Cuando cruzaron el umbral de su casa se dieron cuenta que lo único que tenían en común era la oficina.


* * *

El nivel de horas de ocio será proporcional a la chinga que vendrá después.


* * *

Las horas de chinga no serán proporcionales a las horas de ocio que pudiera haber luego.


* * *

Como a las 10 de la mañana, Jesús Horcasitas empezó a llorar en su cubículo. El ruido de los sollozos fue envolviendo, poco a poco, a toda la oficina.

- A lo mejor se está separando.

Pero no tenía esposa, al menos nadie lo sabía a ciencia cierta.

- O se pasaron sobre él para ascender a alguien más.

Pero no había habido ninguna promoción recientemente.

- A lo mejor se enteró de que lo iban a correr.

Pero no había ninguna ola de despidos planeada.

- O se le murió alguien. O una mascota.

A lo largo del día, todos los empleados estuvieron especulando por el motivo del llanto. Sin embargo, nadie se atrevió a enfrentar a Horcasitas directamente. "Que le pregunte Chayito, como es mujer es más fácil". "Es que yo apenas lo conozco". "No he hablado con él más que de cosas de trabajo".

Cerca de la tarde, el problema se solucionó. Jesús Horcasitas siguió llorando desconsoladamente, pero todos sus compañeros de piso decidieron ponerse sus audífonos.

(Crédito a quien crédito merece. Minihistoria prácticamente copypasteada de aquí)


* * *

¿Alguna vez inventarán las juntas que duren sólo 15 minutos?


* * *

El primer síntoma fue una pequeña comezón en las nalgas. Con el paso del tiempo, la molestia fue creciendo hasta que se dio cuenta que un número de inventario y un código de barras le habían aparecido en salva sea la parte. “No puedo ir al doctor ahorita”, pensó mientras se sentaba ante su pantalla. “A ver si puedo el sábado”.


* * *

Si se descompone alguna máquina o mobiliario a tu cargo, aunque no sea tu culpa... será tu culpa.


* * *

Luchita, la de contabilidad, rechazó sus intenciones amorosas.

Debido a una arbitraria medida, (el jefe de marketing quiso inciar sus vacaciones antes de lo esperado), Juanito Bueno tuvo que trabajar el feriado y hasta medio día del siguiente sábado.

Una nueva medida de seguridad de la compañía indicaba que todos deberían portar su gafete en una banda atada en el antebrazo (por favor, no abajo del codo). Las bandas pueden adquirirse por $50 en Recursos Humanos.

¿Cómo es entonces que Juanito Bueno está todos los días en su escritorio con una amplia sonrisa? Nunca lo sabrás, a menos que entres al baño de ese piso. En la puerta del último cubículo, con letra temblorosa y tinta negra permanente puede leerse: "Luchita es bien puta, le gusta por delante y por atrás", "Al mero mero de marketing le gustan los hombres", "Sus medidas de seguridad me las paso por los güevos".



Tiras de Dilbert, de Scott Adams.

domingo, 16 de agosto de 2009

Ni hablar, seré Memelovsky


No soy fan de hacer memes, pero coincido con el maestro Toño en que te pueden librar de la tarea de buscar un tema digno de postear. Éste se trata de lo siguiente, tienen que contestar estas preguntas pero utilizando sólo títulos de canciones de un sólo cantante o grupo, el de su elección.

Antes de contestar el mío, voy a encomendar esta misión a mi mujercita, al Lex, al maestro Matamoros, al Niño (felicidades por su boda), a Isaura y al Rufián Melancólico. A otros cuates de este bló: lostprophet, mr. blue, y si perteneces al selecto círculo de cinco lectores de este espacio y se me olvidó mencionarte, también. Ruys, Macho Cabrío, Densho y Wookie, si se dejan caer por aquí, no se hagan güeyes y contesten.

Nomás no sean gachos y pongan en los comentarios el link de su blog una vez que la misión haya sido cumplida.

Artista: Joaquín Sabina.
¿Eres hombre o mujer?: Ciudadano cero.
Descríbete: Peces de ciudad.
Cómo te sientes: Nacidos para perder.
Dónde vives actualmente: Donde habita el olvido.
Si pudiera ser otra persona: Yo quiero ser una chica Almodóvar.
Forma de transporte favorita: Por el bulevar de los sueños rotos.
Tus mejores amigos son: Mi amigo Satán.
Tu color favorito es: Negra noche.
¿Cómo está el clima?: Llueve sobre mojado.
Momento favorito del día: Y nos dieron las diez.
Si tu vida fuera un programa de tele, cómo se llamaría: El blues de lo que pasa en mi escalera.
Qué es la vida para ti: La vida moderna.
Tu relación: Besos con sal.
Buscando: Cuando era más joven.
No me importaría: Adivina, adivinanza.
Tu miedo: Besos de Judas.
Cuál es el mejor consejo que puedes dar: Cómo decirte, cómo contarte.
Si pudieras cambiar tu nombre, ¿cuál sería?: Eh, Sabina.
Pensamiento del día: Ponme un trago más.
Cómo te gustaría morir: ¿Hasta cuándo?
Condición presente del alma: Qué demasiao.
Mayor secreto: Como te digo una “co”, te digo la “o”
Mi lema: Semos diferentes.

lunes, 10 de agosto de 2009

La buhardilla del bolsón

Está bien, sí, soy un blogger terrible. He visto los blogs de otros compañeros y amigos y todo mundo postea más seguido que yo. ¡Pero se acabó! Prometo solemnemente que a partir de ahora postearé más seguido.

¿Que qué tan seguido? Bueno, pues no sé, cada dos o tres días sería lo ideal, en realidad, diario sería lo ideal, si aspiro a vivir de esto cuando los medios impresos hayan desaparecido, para lo cual no falta mucho (léase con voz de Ent). Pero a veces, el diario llegar a mi casa con pasos tambaleantes y la vista nublada no lo permiten.

Cada fin de semana, ¡eso es! son los días para mí solito, en que puedo debrayar y escribir lo que se me jinchen sin las cortapisas de los medios impresos; ideal para éste y el otro bló en el que participo… pero la mayoría de los fines de semana estoy tan abotagado por la compu que si me asomo a ver el feisbú (que suele estar de güeva) ya es ganancia, normalmente todo lo que quisiera es llenarme la cabeza de chelas. No, no puedo comprometerme a cada fin de semana, no por ahora.

Cada quince días, un fin de semana descanso y otro le meto a los blogs. Aunque ¿qué es esto? Ya visto así, parece una maldita obligación más y el chiste del blog es que sería un sitio de sano esparcimiento, terapéutico, donde poder compartir mis pensamientos cuando esté inspirado y tenga ganas de escribir, etcétera, etcétera. No; me voy a sentir como si fuera revista quincenal y para matarme ya tengo a la oficina, gracias.

Bueno, cada tres semanas, así no hay presión, y aunque sea mantengo la cuota de dos posts por mes. Más o menos, lo malo es que así voy a perder la cuenta… “¿Me tocaba post este fin de semana o el que viene? Para estar más seguro, que sea el siguente del que viene”. No, no es funcional y menos si siempre he sido malo para tener y marcar calendarios cerca de mi lugar. ¿Una alarma en la compu? Por favor, ¿quién las escucha o les hace caso?

Ya está: cada mes. Después de todo, hace un mes escribí el último ¿no? Ahistá, la muestra de que esté bló tiene continuidad. ¿Que ése era el problema inicial? Sí bueno, pero ¡está bien! soy un guevón. Y ultimadamente, si quieren leer posts nuevos, muevan su trasero por la red, hay muchísimos, aquí en el blogroll hay varios de gente que aparentemente es menos bolsona que yo.

Así que, nos veremos en un mes… o cuando me dé la gana.

Ilustración tomada de la portada de The megalomaniacal Spider-Man, de Peter Bagge.

jueves, 2 de julio de 2009

Una sonrisa


Cuando la conocí, me acerqué a ella y le ofrecí los apuntes de lo que llevábamos hasta ese momento en la clase. “Acabo de llegar, es la primera clase del primer día de clases, sólo lleva 8 minutos desde que empezó, ¿cuánto se figura este ñoño que me puedo estar perdiendo de esta interesante clase?”, pudo haber pensado ella. Pero no fue así (al menos no me lo ha confesado todavía), me regaló una sonrisa (la misma de la foto) y me dijo que gracias. Ella era Taydé; en ese entonces yo no lo sabía, ni siquiera me lo imaginaba, pero se convertiría en mi esposa, la mamá de mis hijos y la única mujer de mi vida.

Taydé y yo nos hicimos muy buenos amigos, yo podía platicar muy a gusto con ella de cosas que compartía con muy poca gente; nuestro gusto por la literatura y nuestra concordancia con las ideas de izquierda (de hecho, ella fue la primera persona a la que le dije que yo era de izquierda sin que me viera como a una mosca aplastada en la pared). De esa etapa puedo decir que ni siquiera con mis amigos me sentí así de, digamos, suelto y lleno de confianza.
En el tercer semestre de la carrera, ella le confesó a sus amigas que yo le gustaba, sin embargo no quería hacer nada por miedo a perder nuestra amistad. Claro, ellas juraron que yo no me enteraría… pero no el resto del salón. Gracias a las discretas pesquisas de sus amigas (que ahora también son mías), yo sólo fui el último del grupo en enterarme. Pero cuando lo hice, recibí una gran sacudida, pensé “¿yoo?, pero si yo no he hecho nada para gustarle”. Por supuesto que físicamente me gustaba mucho, imaginen, de tipo mulata y con unas impresionantes curvas, tanto que desde el principio la consideraba fuera de mi liga y por ello sólo la consideré como amiga. Y me sentí como la canción de Santa Lucía, “la primera vez pensé se ha equivocado, la segunda vez no supe qué decir, etc etc”. Ahora me arrepiento de lo mal que la hice pasar en lo que yo me tomaba mi tiempo para procesar la información, mi reacción inicial fue “debo decirle que sea mi novia antes de que cambie de opinión”, pero lo que me hizo detenerme fue, igual que le pasó a ella, la idea de regarla y perder nuestra amistad para siempre; eso simplemente me paralizó de terror. Al final, me di cuenta que por primera vez tenía la oportunidad de ser pareja de alguien que primero era mi amiga; segundo, me gustaba mucho estar con ella y cómo cereza del pastel, me gustaba (¿pero cómo pude tardarme tanto, mimismo de 1992?). Eso me hizo declararme y preguntarle si quería ser mi novia (bueno, eso y el hecho de que verdaderamente la estaba perdiendo, ya mero no llego).

No fui ningún novio ejemplar, una infancia deteriorada por nueve años en escuela de varones dieron como resultado mi fuerte encontronazo en el mundo de los hombres y las mujeres (en el mundo real, pues), que a su vez dio como resultado una frustrante serie de intentos fallidos por establecer distintas relaciones durante la prepa (ahora que lo pienso, ahí va un consejo para futuros ligadores: nunca pretendan interesar a las mujeres con sus conocimientos sobre comics). Por lo tanto, cargaba una serie de vicios y faltas de tacto para con el sexo débil (parafraseando a Los Burrón); así que básicamente yo era un troglodita. Un repentino viaje a Las Islas Canarias me hizo darme cuenta que amaba a Taydé, y que no soportaba estar lejos de ella mucho tiempo. El resto como dicen, es historia.

Ahora me doy cuenta que mi mujer ha tenido paciencia de santo conmigo, me esperó un largo trecho antes de que yo decidiera dar cada paso esencial en nuestra relación. Comprendo que debe ser bastante desesperante, a mi favor puedo decir ¿qué importa esperar un poco más si a fin de cuentas es para pasar más tiempo juntos? Al final, en medio de baches y malas rachas que hemos tenido, de caídas y levantadas, su sonrisa, aquella misma que me dedicó cuando le hablé por primera vez, está ahí, siempre se me aparece y me hace sonreír también. Y entonces, concuerdo con Melvin Udall en Mejor imposible: “Darías la vida sólo por hacer sonreír a esa mujer”.

domingo, 21 de junio de 2009

Porqué no voy a votar


La falta de una ideología pura o de líderes que representen ideales concretos ha llevado a la generación X a adoptar posturas o activismos superfluos e intrascendentes, como actuar en pro de los “derechos” de los animales, el ecologismo, el vegetarianismo o el “deporteismo”. Una de las posturas que está de moda es la del “Yo voy a anular mi voto”, promovida por el Partido Acción Nacional, el Revolucionario Institucional y otros dignos representantes del actual sistema electoral.
Yo cometí una felonía y me robé vilmente esta mini historieta del blog del buen Bef. Los siniestros motivos del porqué quieren estas finísimas personas que uno vote están perfectamente bien explicados, pero yo no comulgo con la conclusión de dicho cómic.




Yo simplemente NO voy a votar; sí, leyeron bien, no dije anular el voto. Dije no voy a votar. Tengo varios tipos de motivos para exponer esta posición (si alguien también la quiere considerar light, pues adelante):

1. No hay nadie que represente a nada en lo que yo crea o lo que yo podría apoyar. ¿De que se va a tratar? ¿De votar entonces por el que parezca menos ratero? Eso no es democracia.
2. El partido que antaño estaba más cercano a representar mi ideología se ha revelado como una cueva de bandidos y de chaqueteros que cambian de posición al mejor postor. Dice el comic de Rius que te fijes bien “quienes no son Chuchos”, ¿y si en la planilla de mi colonia resulta que todos son chuchos? Y aunque no lo fueran, ¿quién me puede asegurar que en el futuro no se van a vender como lo hizo el mismo Chucho y los supuestos dirigentes de dicho partido?
3. Naturalmente, los de siempre no son opción.
4. No voy a hacer cola en ninguna urna para dar la preciosa imagen de que no hay abstencionismo en el país.
5. La posición de moda, empero, es la de anular tu voto “pa’ que los políticos sepan que estás retebien encabronado”. Pues resulta que mi encabronamiento no es sólo contra los políticos, es también contra la institución encargada de promover y vigilar las elecciones que, desde las pasadas, cuando legitimó el triunfo de un candidato con números muy oscuros y poco confiables, es evidente que está corrompida hasta el tuétano. Como estoy encabronado contra los políticos, pero también contra esas instituciones, no les voy a hacer el caldo gordo formándome afuera de la urna ni “anulando” mi voto. Como de todas maneras van a repartirse el pastel entre el PRI, el PAN y migajas que le tocarán al PRD, por lo menos que tengan problemas para hacerlo con 5 votos en cada urna y tratando de explicarles a observadores internacionales los “triunfos” que hubo sin ninguna persona votando.
6. El motivo más radical: Actualmente detenta el poder ejecutivo una persona que no ganó la elección presidencial, él es quien está convocando a estas elecciones. Participar en estas elecciones es legitimar a ese espurio, así que… no.

Lo que los políticos realmente temen, no es al voto en blanco (si ellos mismos lo están promoviendo, ¿hay algo más surreal que esto?, ni a Saramago se le hubiera ocurrido). Lo que los tiene preocupados es el abstencionismo; el que no haya gente en las urnas es lo que los pondrá a parir chayotes.
Así que empero, como no hay políticos decentes, como no hay instituciones confiables, me veo obligado a tomar la dolorosa decisión (desde que tengo la mayoría de edad he votado) de no participar en su circo. Tal vez no sea la mejor opción, pero creo que con mi granito de abstencionismo ayudaré a poner en evidencia la farsa que son estas elecciones.
PD: La caricatura que abre, de El Fisgón, está tomada de La Jornada.