martes, 31 de diciembre de 2013

Predicciones para el 2014 (muajája)

En la foto, Psychic Sally, antigua consultora en asuntos
paranormales de la Princesa Diana, comunicadora (en
medios electrónicos y con los muertos) y bueno, en suma,
vividora profesional.


Los que han leído este humilde blog anteriormente (tomando en cuenta que hay un post cada dos años), saben que estamos en contra de charlatanes que se hacen llamar videntes y/o clarividentes.
Estos pueden timar incautos con libros, artículos o colaboraciones en radio, TV, o internet, acerca de supuestas predicciones que hacen para el año venidero.
Por ello, aquí presento, totalmente gratis, las predicciones para el 2014 que vinieron a mí tras sesudas epifanías (básicamente, con echarle un ojo al periódico seguido). Así que, para el 2014:

jueves, 1 de agosto de 2013

La última Cinemanía

Tal vez suene a cliché, pero cuando era niño, la película Superman (1978) se convirtió en un momento definitorio para mí. Desde antes de que la película se estrenara en cine, las fotos que circulaban por ahí me hicieron interesarme en ella y en el personaje. Supongo que por ese motivo pasaron la serie estelarizada por George Reeves en la tele. Sí, aquella donde el doblaje tenía acento latinoamericano y “Súperman” lo acentuaban en la u. Por supuesto, pronto la serie se convirtió en insuficiente para mí y entonces empecé a pedir a mis papás que me compraran los “cuentos” de Superman de Editorial Novaro, pero esa es historia para otro post.

En fin, el ver la película sólo comprobó que tanto el cine como Superman (léase cómics) siempre formarían parte de lo más profundo de mi ser.
Desde entonces me gustó ver cuánta película podía, si iba a haber algún estreno, yo trataba de saber lo que más podía de éste, todo de una manera muy primitiva por supuesto, porque no había realmente medios especializados y la información que ofrecía la televisión al respecto no llenaba mis expectativas. Claro, ni aún en mis sueños más fumados, imaginé jamás que me dedicaría a especializarme en cine y cómics, ni siquiera cuando entré a estudiar la carrera de Periodismo, ni mucho menos que en algún momento podría vivir de ello.

Durante los estudios de Periodismo, me había iniciado también como caricaturista, pero mi camino laboral se fue haciendo cada vez más inestable e insostenible. En el lejano 1998 ya estaba por tirar la toalla de la caricatura, cuando fui a las oficinas de Cinemanía, que en aquel entonces estaban en Andrés Bello #47, enfrente del Auditorio Nacional. Me recibió Paco Cuevas y vio las porquerías que yo llevaba para demostrar que en Cinemanía podía hacer la caricatura de algún actor o director, y también ilustrar artículos o una que otra sección; muy al estilo de las ilustraciones de la revista Entertainment Weekly (según yo, claro). Y para mi sorpresa, mis caricaturas encontraron su lugarcito en la publicación.

miércoles, 2 de junio de 2010

Detectives Písquicos


No creo en fantasmas, ovnis, ni demás fenómenos llamados paranormales. Sin embargo, me gusta mucho la ciencia ficción y el terror; pero particularmente me encantan los relatos de fantasmas, especialmente aquellos contados de primera o segunda mano. Naturalmente, yo en mi cabecita loca me pongo a buscar alguna explicación lógica para el fenómeno que acabo de escuchar. Claro, los mejores relatos son aquellos a los que no encuentro explicación alguna. Tranquilos, sería incapaz de burlarme de alguien que me brinde su confianza contándome alguna experiencia, pero mi sentido sardónico no se detendrá si algún charlatán en TV, con imágenes de fotos o video que cualquiera con una PC de medio pelo puede hacer, pretende convencerme de que los fantasmas/aliens/ufos/entes/duendes existen.
Y bueno, siempre me gustó mucho leer estos casos, particularmente en los libros que publica el Reader’s Digest. De niño devoré títulos como Los poderes desconocidos, Inverosímil y otros. Claro, después de mucho leer te das cuenta de que se repite mucho el siguiente machote:

miércoles, 28 de abril de 2010

Música para pensar


No, no es de esto de lo que pensaba escribir, pero sucede que estas últimas semanas me he estado reencontrando con la parte de mí que ama la música. Como ya se me pasó la edad de ir a cuanto concierto hay (y tomando en cuenta que un boleto te sale en lo mismo que te cobraría el artista por ir a tu casa a cantarte Las mañanitas), actualmente disfruto de sentarme a escuchar distintas canciones.
Es curioso, porque cuando alguien me pregunta qué música me gusta, nunca sé qué contestar. Y es que estoy en búsqueda constante de algo que me guste, y, juro que no es pose, de preferencia algo que no sea del mainstream. Así es desde que era niño, claro que en aquel entonces no lo racionalizaba así, sólo tenía claro que me cagaba Timbiriche y no me explicaba porqué enloquecía a las niñas/adolescentes y, peor aún, a los niños/adolescentes. No sabía que el trabajo de los compositores mediocres consistía en encontrar dos o tres frases combinadas con dos o tres acordes pegajositos.
La búsqueda musical inició en mi infancia con las canciones de los cuentos de Walt Disney, tuve mi etapa oscura de las canciones de El chavo y el Chapulín Colorado, luego pasé por estaciones de radio como La pantera y Radio Éxitos. Después Stereo Amistad y luego tuve una especie de vacío que llené con los scores (aunque en aquel entonces sólo se llamaban soundtracks) de las películas; los cuales me siguen gustando mucho.

viernes, 16 de abril de 2010

Así que esta es mi vida (más o menos)


No cabe duda que la vida es como la rueda de la fortuna. Yo nunca tuve como plan de vida trabajar en una revista de cine, cubrir películas que se estrenan, visitas al set, etc. etc., a pesar de que el cine me ha gustado toda mi vida; y eso que soy el típico geek que acumula datos, fechas y cifras que son inútiles para quien no escriba de cine diario. En realidad, mi idea era ser caricaturista, o dibujante de cómics y últimamente argumentista de los mismos, ¡y vivir de eso! No se rían.
De hecho, estudié la carrera de periodismo porque creí que eso me ayudaría a abrirme las puertas al mundo de los poderosos cartonistas políticos (como diría Falcón en un cartón de La Croqueta). No me fui difícil estudiar la carrera porque, al contrario de muchos imberbes de antes y ahora, me gusta estar informado, me gusta leer y creo que se me da fácil la escritura.
Lo que sí me costó trabajo fue tratar de sobrevivir de la caricatura, fui caricaturista por diez años en distintos medios pero después de ese tiempo me di cuenta que no salía para la papa y de que ser una caca grande todavía estaba muy lejos de mi alcance (no culpo a todos menos yo, ni al destino, el mundo cruel o la mafia de la caricatura; reconozco mis limitaciones como dibujante). Así que decidí aprovechar la coucheada de mi mujer, que tenía ya bastante experiencia en conocido diario nacional, y que yo acababa de empezar a hacer ilustraciones en la revista de cine de la que hablo para ir empezando a escribir.