miércoles 2 de junio de 2010

Detectives Písquicos


No creo en fantasmas, ovnis, ni demás fenómenos llamados paranormales. Sin embargo, me gusta mucho la ciencia ficción y el terror; pero particularmente me encantan los relatos de fantasmas, especialmente aquellos contados de primera o segunda mano. Naturalmente, yo en mi cabecita loca me pongo a buscar alguna explicación lógica para el fenómeno que acabo de escuchar. Claro, los mejores relatos son aquellos a los que no encuentro explicación alguna. Tranquilos, sería incapaz de burlarme de alguien que me brinde su confianza contándome alguna experiencia, pero mi sentido sardónico no se detendrá si algún charlatán en TV, con imágenes de fotos o video que cualquiera con una PC de medio pelo puede hacer, pretende convencerme de que los fantasmas/aliens/ufos/entes/duendes existen.

Y bueno, siempre me gustó mucho leer estos casos, particularmente en los libros que publica el Reader’s Digest. De niño devoré títulos como Los poderes desconocidos, Inverosímil y otros. Claro, después de mucho leer te das cuenta de que se repite mucho el siguiente machote:

En mil ochocientos sesenta y tantos, en el pueblito de Iping, al norte de Inglaterra, una soleada tarde de mayo, John Smith Belvedere se dirigía a casa después de un duro día de trabajo. Para llegar a ésta, tenía que pasar por el Oscuro Bosque Donde Nunca Pasaba Nadie Ni Nada; justo delante de un tronco retorcido, se le apareció una mujer translúcida y blanca que señalaba insistentemente el suelo. La aparición se convirtió en rutina de todos los días, hasta que, movido por la curiosidad, Smith decidió excavar en el lugar y ahí encontró el esqueleto de la mujer de blanco/un tesoro que le pertenecía a dicha mujer.

Es decir, siempre se utilizan datos ambiguos e incomprobables y de fuentes muy dudosas, pero qué divertidos eran; un moquillo de ocho años como era yo terminaba realmente asustado. El problema es que acabo de leer un libro reciente del Reader’s Digest, Los detectives psíquicos de Jenny Randles y no me gustó nadita. Yo creí que sería como leer el Inverosímil, pero no.

El libro está pésimamente escrito, pretende demostrar que los poderes clarividentes existen y quién sabe porqué los departamentos de policía del mundo no utilizan ni le creen a cualquier hijo de vecino que toque a su puerta diciendo que es médium. Claro, nunca da razones para demostrar porqué esos poderes existen, o cuáles son sus bases, científicas o no, para decirlo. Siempre la autora se limita a decir “qué barbaridad, si hubieran escuchado a tal persona, no hubieran pasado tales asesinatos”. Se avienta a decir cosas como “A lo largo de la historia, la humanidad ha demostrado tener poderes psíquicos. Por ejemplo, la Biblia narra el caso de…” ¡Pretende que la Biblia sea un libro histórico nada más por sus barbas (creo que ni los más fanáticos creyentes se avientan a afirmar algo así)!

Y en esas diatribas, la autora va intercalando recuentos de casos en donde algunos asesinatos y desapariciones de personas fueron resueltos gracias a la participación no acreditada de algún médium.

Ah, también le dedica varias páginas al fenómeno Poltergeist y de la combustión espontánea. ¿Qué tienen qué ver con casos criminales resueltos con detectives psíquicos? Yo también me lo pregunto.

A lo mejor yo me estoy volviendo viejo, pero era más entretenido (y lograba asustar más) un libro como Inverosímil que sólo se limitaba a recopilar casos paranormales y no pretendía demostrar la existencia de ninguno. En Detectives… hasta ponen como héroe a Uri Geller, cuyos fraudes fueron revelados mucho tiempo ha.

En fin, no pretendo desanimar a nadie de la lectura de éste u otros libelos, pero por favor, por lo menos hay que exigir que haya coherencia en el texto.

La Brigada Escéptica ataca de nuevo.

miércoles 28 de abril de 2010

Música para pensar


No, no es de esto de lo que pensaba escribir, pero sucede que estas últimas semanas me he estado reencontrando con la parte de mí que ama la música. Como ya se me pasó la edad de ir a cuanto concierto hay (y tomando en cuenta que un boleto te sale en lo mismo que te cobraría el artista por ir a tu casa a cantarte Las mañanitas), actualmente disfruto de sentarme a escuchar distintas canciones.

Es curioso, porque cuando alguien me pregunta qué música me gusta, nunca sé qué contestar. Y es que estoy en búsqueda constante de algo que me guste, y, juro que no es pose, de preferencia algo que no sea del mainstream. Así es desde que era niño, claro que en aquel entonces no lo racionalizaba así, sólo tenía claro que me cagaba Timbiriche y no me explicaba porqué enloquecía a las niñas/adolescentes y, peor aún, a los niños/adolescentes. No sabía que el trabajo de los compositores mediocres consistía en encontrar dos o tres frases combinadas con dos o tres acordes pegajositos.

La búsqueda musical inició en mi infancia con las canciones de los cuentos de Walt Disney, tuve mi etapa oscura de las canciones de El chavo y el Chapulín Colorado, luego pasé por estaciones de radio como La pantera y Radio Éxitos. Después Stereo Amistad y luego tuve una especie de vacío que llené con los scores (aunque en aquel entonces sólo se llamaban soundtracks) de las películas; los cuales me siguen gustando mucho.

Después descubrí el Rock en tu Idioma en alguna fiesta, lo que me llevó a escuchar estaciones como Espacio 59 y Rock 101. Y bueno, de ahí sus saltos lógicos que fueron Radioactivo y Reactor.

 Actualmente estoy pasando por una etapa jazzera-blusera, y no soy experto ni mucho menos en el género, pero sí he encontrado algunos exponentes que ya puedo poner dentro de mis favoritos.

Pero a lo largo de mi vida y de mi chamba me he encontrado con piezas o autores que te abren la mente, en serio, sin necesidad de drogas. Me explico, cuando era caricaturista y necesitaba encontrar una idea, había piezas musicales que, al estar escuchando mientras pretendía pensar, me ayudaban a concretar una idea. Lo mismo me pasa ahora que mi trabajo “creativo” consiste en escribir. Ya sea que esté en búsqueda de un tema, o de cómo abordar éste, la música siempre te ayuda a encontrar el camino. Creo que cualquiera en general, sin embargo, estas canciones y autores los aplico en caso de emergencia, cuando la idea nomás no se deja, y siempre me funcionan: 


- Peter Gabriel. Sobre todo, las canciones para la película La última tentación de Cristo, aunque también algunas de su disco So.

- Dire Straits. Las canciones con requintos largos son buenos detonantes para el cerebro.

- Pink Floyd. Nada para hacer que las musas vengan a ti como The Wall, Dark Side of the Moon, sobre todo Money, y A Collection of Great Dance Songs. Escuchése únicamente en completa soledad, de lo contrario se corre el riesgo de que tu mujer aviente el disco por la ventana.

- The Doors. Casi todo lo de los jóvenes de las puertas, pero especialmente, Light my Fire y Riders on the storm.

- Bastantes piezas de jazz y blues que serían muy difícil de enunciar aquí.

- The Pink Panther Penthouse Party. De este disco muy peculiar me abren el coco especialmente las piezas Bossa Pre Due, de Nicola Conte; Intraspettro, de Les Hommes y San Antonio, de Kinky (por increíble que parezca). Deberé explorar más detenidamente a estos exponentes y su género musical, que según el iTunes es house.

 

Es de los que recuerdo por el momento, ¿qué más me recomiendan como música pensar? Nomás no digan que la grupera o reggaetón porque esa es para anti-pensar.

viernes 16 de abril de 2010

Así que esta es mi vida (más o menos)


No cabe duda que la vida es como la rueda de la fortuna. Yo nunca tuve como plan de vida trabajar en una revista de cine, cubrir películas que se estrenan, visitas al set, etc. etc., a pesar de que el cine me ha gustado toda mi vida; y eso que soy el típico geek que acumula datos, fechas y cifras que son inútiles para quien no escriba de cine diario. En realidad, mi idea era ser caricaturista, o dibujante de cómics y últimamente argumentista de los mismos, ¡y vivir de eso! No se rían.
De hecho, estudié la carrera de periodismo porque creí que eso me ayudaría a abrirme las puertas al mundo de los poderosos cartonistas políticos (como diría Falcón en un cartón de La Croqueta). No me fui difícil estudiar la carrera porque, al contrario de muchos imberbes de antes y ahora, me gusta estar informado, me gusta leer y creo que se me da fácil la escritura.
Lo que sí me costó trabajo fue tratar de sobrevivir de la caricatura, fui caricaturista por diez años en distintos medios pero después de ese tiempo me di cuenta que no salía para la papa y de que ser una caca grande todavía estaba muy lejos de mi alcance (no culpo a todos menos yo, ni al destino, el mundo cruel o la mafia de la caricatura; reconozco mis limitaciones como dibujante). Así que decidí aprovechar la coucheada de mi mujer, que tenía ya bastante experiencia en conocido diario nacional, y que yo acababa de empezar a hacer ilustraciones en la revista de cine de la que hablo para ir empezando a escribir.


De los pasos que di en esta etapa, mi mujer es la única autora intelectual: Aprovechando que era yo un geek de comics (¿dije era?), y que ya había publicado algunos artículos al respecto en otros medios, ofrecí una sección en la revista que diera los pormenores de posibles-futuras-películas-basadas-en-comics que pudieran, o no, llegar a realizarse. Nótese que estamos hablando de finales de los 90, cuando el último blockbuster de comics había sido Batman & Robin, uno de los fracasos más grandes. Por entonces, sólo medio había pegado un filme llamado Blade.
Sin embargo, al editor Paco Cuevas y a las dueñas de la revista les interesó mi propuesta, probablemente porque iba pegada con un ofrecimiento de cubrir distintas notas y realizar artículos. La columna se publicó sólo tres veces ese año, en cambio, cubrí todo tipo de claquetazos, conferencias de prensa, festivales de corto alternativo, lésbico-gay, escolar, etc, etc que hubo. Hasta que me quedé como colaborador de textos y la caricatura, al menos la mía, pasó al limbo en espera de un mundo mejor para subsistir.
El año siguiente, el éxito de X-Men ayudó a posicionar la columna y cuando llegó el exitazo de Spider-Man me dijeron que querían que la columna saliera cada número; preferí no hacer la aclaración de que esa había sido mi idea desde el principio. Y así, cada vez que salía una película de comics, su servilleta era el indicado para encargarse de cubrir ese filme. Por supuesto, poco a poco fui encargándome de artículos centrales y bueno, desde entonces hasta ahora, sigo en la misma revista, aunque ya no como freelance.

Después de haber transitado diez años en la caricatura, siento que llegar a este punto me sucedió demasiado rápido, a menudo me dicen que qué trabajo tan chido y que qué envidia, pero no puedo sentirlo, no por mala onda, sino porque tal vez nunca me caiga el veinte. Y eso que ya llevo un poco más de diez años en lo que Stephen King llamaría mi nueva vida.
Por supuesto, me encanta cubrir cine, y también el hecho de que puedo combinarlo con otro de mis grandes aficiones, el cómic; a final de cuentas, aunque no lo pude hacer con el dibujo, sí estoy subsistiendo gracias a una de las obsesiones geek de mi vida.
¿Y a qué viene todo esto? En realidad pretendía hablar de qué personas famosas o qué situaciones me han hecho sentir muy emocionado en todo este tiempo, pero el contexto me salió demasiado largo.
Así que ese será el tema del siguiente post, gracias por permitir el desahogo.

Ilustraciones hechas por mí mismo para la revista de cine, escogí las que más me gustaron.

sábado 9 de enero de 2010

Mis portadas Marvel

Prólogo: Múltiples actividades y actitud derrotista (pa’que más que la verdad) me han hecho tener abandonado su humilde bló, que hasta su primer aniversario cumplió ya y como el perro. En fin, eso me hace recurrir al viejo truco de rescatar textos del pasado, aunque sea nomás para sacudir las telarañas virtuales. Este fue publicado en la anterior etapa de Paiki, con motivo de los 70 años y las mejores portadas de la Marvel Comics. Así que, los que llegaron a leerlo pueden recetárselo otra vez y los que no, pues opinen ustedes. Va:

La Marvel Comics está tirando la casa por la ventana esta semana. Como saben, se celebran 70 años desde que apareció el primer comic de esta casa editorial (entonces Timely Comics). Por este motivo, la Marvel estuvo haciendo una encuesta online para saber, entre los lectores, cuáles eran las 70 mejores portadas en igual número de años.
El resultado final pueden verlo aquí. Creo que los votantes no tomaron en cuenta lo que realmente sinifica una portada y se dejaron llevar más por sus personajes favoritos o dibujantes favoritos o por historias o ediciones que fueron importante por cualquier otra razón (el primer traje alien del Araña, la muerte de Elektra, la muerte de Fénix,).
Una portada debe ser impactante por sí misma, su arte y diseño debe llamar la atención del lector únicamente por el mensaje que está enviando en ese momento; independientemente de si el interior del comic va a cambiar la historia del personaje o la continuidad Marvel para siempre. El dibujo y el texto (que puede no estar) deben ser lo suficientemente contundente para dejar una impresión en el lector, debe tener el atractivo necesario para que éste quiera conocer el interior del comic; y al mismo tiempo no convertirse en spoiler del interior. O tal vez no, después de todo, cuántas portadas hemos visto con la leyenda “esta escena no aparece en este comic”.
Basándome en este concepto (y aunque nadie me lo pidió) presento diez de las portadas Marvel que me llegaron a impactar en su momento. Aclaro de una vez que es una lista subjetiva y como fui muy impresionable cuando era un joven lector, la mayoría son de 1990 para atrás. Así que salen sin ningún orden particular:




Amazing Spider-Man #39
Había pensado en poner la portada de uno de los primeros números del ASM donde el Doctor Octopus está desenmascarando al Hombre Araña. Pero ésta le ganó por impacto: Peter Parker… ¡no! El Hombre Araña es remolcado por uno de sus más odiados enemigos. ¿Cómo es posible? No olvidemos que en esta época la identidad del héroe sí era un secreto. No como ahora, en que la única que no lo sabe es la idiota de la tía May.

Daredevil #183
A un nivel muy personal, esta portada me dejó de a seis porque yo tenía poco de haber conocido al personaje de El Matón (no se hagan que no saben de quién estoy hablando). Sabía que era un bad-ass mothefucka y que cuando decidía matar a alguien lo hacía y punto. Nunca creí que lo haría con Daredevil.

The Incredible Hulk #395
No es que me haya dejado personalmente marcado esta portada. Pero Punisher (de nuevo) en el reflejo de los lentes y sus balas destrozando hasta el título del comic nos dicen qué nos espera claramente en el interior del comic. Hulk inmutable, por supuesto.

Iron Man #128
Esta y la siguiente son dos casos claros en los que lo que impacta es ver al personaje conocido en lo que sería fuera de su ámbito común. Hasta ahora nos enteramos que Tony Stark se echaba sus coctelitos en las fiestas, pero no sabíamos qué tan arraigado estaba su problema de alcoholismo.

Daredevil #228
¿Dónde está Daredevil? ¿Por qué no hay nadie disfrazado aquí? ¿Dónde está el rectangulito con el dibujo de Daredevil? ¡El de la portada es Matt Murdock! La mirada de loco y las rajaduras me dicen que está en serios pedos.

Secret Wars #4
Por lo único que la gente recuerda la miniserie Secret Wars es porque de ahí viene el traje alien que luego se convertiría en Venom. De la serie me parece rescatable esta portada (y la que sigue) porque muestra el dramatismo de la situación. Toda la portada es roca sólida, excepto por la franja en donde están los héroes, ¿qué pasará si no aguanta el peso? Peor aún, ¿y si se desata su furia?


Secret Wars #10
Muy pocas veces aparece un villano sólo en una portada. Lo maravilloso aquí es que se ve que el Dr. Doom acaba de recibir la madriza de su vida, y aún así luce amenazador. Y en una miniserie donde prácticamente todos los superhéroes se estorbaron unos a otros, no podemos sino temer por el pobre que se cruce en su camino, así sea un ser omnipotente.

The Amazing Spider-Man Annual #15
Otra portada dedicada a un villano, aunque éste no se encuentra en ella. De inmediato identificamos que se trata del Dr. Octopus. El detalle de la tacita de café nos dice que la lucha Spider-Man/Punisher es producto de una maquinación suya.


Amazing Spider-Man #328
He de confesar que a mí sí me gusta cómo dibuja(ba) Todd McFarlane (como escritor, mejor no hablamos). Esta portada marca su despedida del título, la parodia de la frase característica de Hulk dicha por el Araña le añade un delicioso toque de humor. Excelente el detalle, de paso, de destruir con el golpe hasta el título del cómic.

The Uncanny X-Men #141
Tal vez actualmente esta portada no haga mucho ruido. Pero recordemos que fue publicada antes de que los eventos que-mostraban-lo-apocalíptico-que-será-el-universo-mutante sucedieran cada semana. Wolverine viejo, y el cartel informando del destino de los compañeros nos daban la idea de que algo terrible, terrible iba a pasar.

jueves 12 de noviembre de 2009

Breves laborales


Consciente de que su trabajo pendía de un hilo, decidió que no se iría de ese caprichoso corporativo sin sacarles una computadora. Pensó que el robo hormiga era la mejor opción, por lo que ese día se llevó a su casa la tecla Ñ.


* * *

Se conocieron trabajando en el mismo proyecto, pronto se enamoraron. Tras verse de lunes a viernes de 9:00 a 6:00 durante dos años, se casaron. Cuando cruzaron el umbral de su casa se dieron cuenta que lo único que tenían en común era la oficina.


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El nivel de horas de ocio será proporcional a la chinga que vendrá después.


* * *

Las horas de chinga no serán proporcionales a las horas de ocio que pudiera haber luego.


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Como a las 10 de la mañana, Jesús Horcasitas empezó a llorar en su cubículo. El ruido de los sollozos fue envolviendo, poco a poco, a toda la oficina.

- A lo mejor se está separando.

Pero no tenía esposa, al menos nadie lo sabía a ciencia cierta.

- O se pasaron sobre él para ascender a alguien más.

Pero no había habido ninguna promoción recientemente.

- A lo mejor se enteró de que lo iban a correr.

Pero no había ninguna ola de despidos planeada.

- O se le murió alguien. O una mascota.

A lo largo del día, todos los empleados estuvieron especulando por el motivo del llanto. Sin embargo, nadie se atrevió a enfrentar a Horcasitas directamente. "Que le pregunte Chayito, como es mujer es más fácil". "Es que yo apenas lo conozco". "No he hablado con él más que de cosas de trabajo".

Cerca de la tarde, el problema se solucionó. Jesús Horcasitas siguió llorando desconsoladamente, pero todos sus compañeros de piso decidieron ponerse sus audífonos.

(Crédito a quien crédito merece. Minihistoria prácticamente copypasteada de aquí)


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¿Alguna vez inventarán las juntas que duren sólo 15 minutos?


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El primer síntoma fue una pequeña comezón en las nalgas. Con el paso del tiempo, la molestia fue creciendo hasta que se dio cuenta que un número de inventario y un código de barras le habían aparecido en salva sea la parte. “No puedo ir al doctor ahorita”, pensó mientras se sentaba ante su pantalla. “A ver si puedo el sábado”.


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Si se descompone alguna máquina o mobiliario a tu cargo, aunque no sea tu culpa... será tu culpa.


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Luchita, la de contabilidad, rechazó sus intenciones amorosas.

Debido a una arbitraria medida, (el jefe de marketing quiso inciar sus vacaciones antes de lo esperado), Juanito Bueno tuvo que trabajar el feriado y hasta medio día del siguiente sábado.

Una nueva medida de seguridad de la compañía indicaba que todos deberían portar su gafete en una banda atada en el antebrazo (por favor, no abajo del codo). Las bandas pueden adquirirse por $50 en Recursos Humanos.

¿Cómo es entonces que Juanito Bueno está todos los días en su escritorio con una amplia sonrisa? Nunca lo sabrás, a menos que entres al baño de ese piso. En la puerta del último cubículo, con letra temblorosa y tinta negra permanente puede leerse: "Luchita es bien puta, le gusta por delante y por atrás", "Al mero mero de marketing le gustan los hombres", "Sus medidas de seguridad me las paso por los güevos".



Tiras de Dilbert, de Scott Adams.

domingo 16 de agosto de 2009

Ni hablar, seré Memelovsky


No soy fan de hacer memes, pero coincido con el maestro Toño en que te pueden librar de la tarea de buscar un tema digno de postear. Éste se trata de lo siguiente, tienen que contestar estas preguntas pero utilizando sólo títulos de canciones de un sólo cantante o grupo, el de su elección.

Antes de contestar el mío, voy a encomendar esta misión a mi mujercita, al Lex, al maestro Matamoros, al Niño (felicidades por su boda), a Isaura y al Rufián Melancólico. A otros cuates de este bló: lostprophet, mr. blue, y si perteneces al selecto círculo de cinco lectores de este espacio y se me olvidó mencionarte, también. Ruys, Macho Cabrío, Densho y Wookie, si se dejan caer por aquí, no se hagan güeyes y contesten.

Nomás no sean gachos y pongan en los comentarios el link de su blog una vez que la misión haya sido cumplida.

Artista: Joaquín Sabina.
¿Eres hombre o mujer?: Ciudadano cero.
Descríbete: Peces de ciudad.
Cómo te sientes: Nacidos para perder.
Dónde vives actualmente: Donde habita el olvido.
Si pudiera ser otra persona: Yo quiero ser una chica Almodóvar.
Forma de transporte favorita: Por el bulevar de los sueños rotos.
Tus mejores amigos son: Mi amigo Satán.
Tu color favorito es: Negra noche.
¿Cómo está el clima?: Llueve sobre mojado.
Momento favorito del día: Y nos dieron las diez.
Si tu vida fuera un programa de tele, cómo se llamaría: El blues de lo que pasa en mi escalera.
Qué es la vida para ti: La vida moderna.
Tu relación: Besos con sal.
Buscando: Cuando era más joven.
No me importaría: Adivina, adivinanza.
Tu miedo: Besos de Judas.
Cuál es el mejor consejo que puedes dar: Cómo decirte, cómo contarte.
Si pudieras cambiar tu nombre, ¿cuál sería?: Eh, Sabina.
Pensamiento del día: Ponme un trago más.
Cómo te gustaría morir: ¿Hasta cuándo?
Condición presente del alma: Qué demasiao.
Mayor secreto: Como te digo una “co”, te digo la “o”
Mi lema: Semos diferentes.

lunes 10 de agosto de 2009

La buhardilla del bolsón

Está bien, sí, soy un blogger terrible. He visto los blogs de otros compañeros y amigos y todo mundo postea más seguido que yo. ¡Pero se acabó! Prometo solemnemente que a partir de ahora postearé más seguido.

¿Que qué tan seguido? Bueno, pues no sé, cada dos o tres días sería lo ideal, en realidad, diario sería lo ideal, si aspiro a vivir de esto cuando los medios impresos hayan desaparecido, para lo cual no falta mucho (léase con voz de Ent). Pero a veces, el diario llegar a mi casa con pasos tambaleantes y la vista nublada no lo permiten.

Cada fin de semana, ¡eso es! son los días para mí solito, en que puedo debrayar y escribir lo que se me jinchen sin las cortapisas de los medios impresos; ideal para éste y el otro bló en el que participo… pero la mayoría de los fines de semana estoy tan abotagado por la compu que si me asomo a ver el feisbú (que suele estar de güeva) ya es ganancia, normalmente todo lo que quisiera es llenarme la cabeza de chelas. No, no puedo comprometerme a cada fin de semana, no por ahora.

Cada quince días, un fin de semana descanso y otro le meto a los blogs. Aunque ¿qué es esto? Ya visto así, parece una maldita obligación más y el chiste del blog es que sería un sitio de sano esparcimiento, terapéutico, donde poder compartir mis pensamientos cuando esté inspirado y tenga ganas de escribir, etcétera, etcétera. No; me voy a sentir como si fuera revista quincenal y para matarme ya tengo a la oficina, gracias.

Bueno, cada tres semanas, así no hay presión, y aunque sea mantengo la cuota de dos posts por mes. Más o menos, lo malo es que así voy a perder la cuenta… “¿Me tocaba post este fin de semana o el que viene? Para estar más seguro, que sea el siguente del que viene”. No, no es funcional y menos si siempre he sido malo para tener y marcar calendarios cerca de mi lugar. ¿Una alarma en la compu? Por favor, ¿quién las escucha o les hace caso?

Ya está: cada mes. Después de todo, hace un mes escribí el último ¿no? Ahistá, la muestra de que esté bló tiene continuidad. ¿Que ése era el problema inicial? Sí bueno, pero ¡está bien! soy un guevón. Y ultimadamente, si quieren leer posts nuevos, muevan su trasero por la red, hay muchísimos, aquí en el blogroll hay varios de gente que aparentemente es menos bolsona que yo.

Así que, nos veremos en un mes… o cuando me dé la gana.

Ilustración tomada de la portada de The megalomaniacal Spider-Man, de Peter Bagge.